El papel del Gerente de Riesgos en los siniestros importantes.

La misión fundamental de un Gerente de Riesgos es proteger el patrimonio y la cuenta de resultados de su empresa y velar por la seguridad de sus trabajadores mientras trabajan. Para ello, con la ayuda de su Corredor de Seguros y su Aseguradora, debe implementar planes de emergencia y contingencia adecuados al riesgo y negociar coberturas, límites y franquicias de las pólizas que desee contratar.

En el caso de un siniestro importante, además de contar con la ayuda de su Corredor de Seguros, debería nombrar un Asesor que le ayude a preparar y defender la reclamación a presentar a los Aseguradores por los daños y pérdidas generadas por el siniestro, máxime cuando su coste puede ser asumido por la Aseguradora total o parcialmente a través de la cláusula de “honorarios del perito de Asegurado” que cada vez es más frecuente en las pólizas, sobre todo en las que cubren los grandes riesgos.

Es importante que la preparación de la reclamación y su defensa la lleve a cabo un equipo como VANTEVO que cuenta con profesionales ingenieros y economistas expertos en negociaciones para acordar indemnizaciones ágiles y justas en base a la póliza.

Los periodos máximos de indemnización (PMI) son en muchos casos insuficientes en las pólizas de PB/PC.

Desafortunadamente, muchos Asegurados y Corredores tratan de disminuir el coste de la prima de las pólizas de PC/PB reduciendo el período máximo de indemnización, lo cual es en la opinión de VANTEVO un grave error.

En efecto, esta póliza que debe ser un “traje a medida” (no hay dos empresas iguales y no debería haber dos pólizas iguales) se debe diseñar pensando en un siniestro grave. Para ello, debemos calcular cuánto tiempo tardaríamos en normalizar la actividad productiva y comercial del riesgo tras un siniestro muy grave. Ese debería ser el PMI a considerar en la póliza.

En ese cálculo, hay que tener en cuenta el periodo de desescombro, el tiempo para conseguir permisos y licencias, los plazos de entrega de la maquinaria fundamental, el tiempo de ajuste de la nueva maquinaria… y esto en muchas empresas es más próximo a los 24 meses que a los 12 meses.

El papel del Asesor de Asegurado

Cada vez más en los siniestros, los Asegurados por indicación, la mayoría de las veces, de sus Corredores contratan un Asesor que les ayude a preparar y defender su reclamación frente a los Aseguradores. Ello tiene evidentes ventajas pues por un lado le puede ayudar al Asegurado a tomar medidas para minimizar sus pérdidas consecuenciales.

Le libera, al Asegurado, del trabajo de preparar la reclamación con lo que se puede dedicar fundamentalmente a recuperar la normalidad productiva de su riesgo y contactar con proveedores y clientes.

Asimismo, como el perito es un profesional de los seguros sabe cómo se debe preparar una reclamación bien documentada para que la misma sea ajustada y verificable y ello haga más ágil el proceso pericial y permita llegar a un acuerdo rápido y justo sobre la indemnización que corresponde en base a la póliza.

Un Asesor profesional, experto e independiente como VANTEVO ayuda a “solucionar el siniestro” y agilizar su cierre en base a colaborar con el corredor y los Aseguradores pues un siniestro bien gestionado y cerrado rápido, es positivo para todas las partes involucradas en el mismo.

La importancia de que el Perídod Máximo de Indemnización (PMI) y la franquicia sean correctos en las pólizas de Pérdidas Consecuenciales.

Normalmente en este tipo de Pólizas no suele haber infraseguros pues con la cláusula de “aumento automático”, que suele estar acotada entre el 20-40%, se evitan los mismos en un gran porcentaje de siniestros.

Donde sí hay problemas es en los periodos máximos de indemnización pues no suelen exceder los 12 meses y hay muchas empresas donde su maquinaria principal tiene unos plazos de entrega entre 12 y 18 meses con lo que se suelen quedar cortos. Hay que pensar siempre en el siniestro más grave a la hora de calcular el periodo máximo de indemnización (PMI).

En cuanto a la franquicia también es inadecuada muchas veces, pues en empresas que tienen stocks de producto terminado de 4, 6, 8 semanas nos encontramos con franquicias de 1-2 días, con lo que en siniestros de corta duración es muy difícil que se produzcan pérdidas de ingresos, o que resulten afectados los resultados económicos de las empresas. Asimismo, en estos casos la franquicia se debería establecer en semanas y no en días.

También suele pasar que las franquicias temporales no vengan definidas lo que también crea problemas en los siniestros, pero eso lo trataremos otro día.

La mal llamada Póliza de Pérdida de Beneficios tiene que ser un “traje a medida”.

Esta póliza cubre fundamentalmente los gastos fijos de las empresas, los cuales son normalmente más cuantiosos que los beneficios de las mismas, por lo que VANTEVO, este nombre no lo considera afortunado, pues en épocas de crisis, donde las empresas tienen pocos o nulos beneficios, parece que no necesitan este tipo de cobertura y en realidad se da la situación contraria: en época de crisis es cuando más se necesita tener una buena póliza para cubrir las posibles pérdidas consecuenciales en caso de siniestro .

Dado que no hay dos empresas iguales, no debería haber dos pólizas iguales. La realidad es que la gran mayoría de ellas se parecen mucho: los periodos máximos de indemnización suelen ser de 12 meses, las franquicias de uno o dos días, etc.

Una paralización de una semana en el proceso productivo de una empresa, que equivale normalmente al 2% de la producción anual, no afectará por igual a todas las empresas. Dependerá de su nivel de stock y de si tiene capacidad productiva ociosa.

Lamentablemente, pocas veces las pólizas de pérdidas consecuenciales en nuestro país son “trajes a medida” (abundan las pólizas manifiestamente mejorables) lo que genera problemas a la hora del siniestro, pero de esto hablaremos otro día.

¿Qué pasa con la franquicia cuando hay infraseguro en la Póliza de Pérdidas Consecuenciales?

Afortunadamente, este supuesto de infraseguro se da en la práctica pocas veces, pues con las cláusulas de Aumento Automático, que permiten la regulación de la suma asegurada al cierre de las cuentas del ejercicio anual, no suele haber infraseguros.

En los casos en que no existe esta cláusula o los Asegurados no han notificado a la compañía o a su corredor las actualizaciones, bien al alza o a la baja, de las sumas aseguradas, y se detecta un infraseguro, suele haber problemas.

El fallo que cometen muchos ajustadores es el aplicar primero el infraseguro y después la franquicia, cuando entendemos en VANTEVO que, en esos casos, hay que aplicar primero la franquicia y luego el infraseguro.

La razón es que, aunque algunas aseguradoras no lo comparten, el infraseguro tiene que afectar también a la franquicia, es decir, a la parte del siniestro que asume el Asegurado pues sino de otro modo éste quedaría perjudicado injustamente y se podrían dar casos en que la indemnización saliese negativa.

¿Qué pasa cuando el siniestro afecta fundamentalmente a los almacenes del riesgo asegurado?

Obviamente, al quedarse sin stocks de materias primas o de productos terminados hay una posible afectación de los resultados económicos de la empresa, aunque no hayan resultado afectadas las instalaciones productivas de la misma, debe intervenir la cobertura de pérdidas consecuenciales.

El fallo habitual por parte de los ajustadores en este tipo de siniestros es que no descuentan los gastos fijos del stock quemado en la cobertura de pérdidas consecuenciales, ya abonados bajo la cobertura de daños materiales. Con lo que, si no se hace esto último, los gastos fijos del stock se indemnizarían dos veces pues también están cubiertos bajo la cobertura de pérdidas consecuenciales, a parte de la de daños materiales.

En la póliza de DM se indemnizan porque se han quemado las existencias y en la póliza de PC/PB porque no se han podido vender.

En VANTEVO entendemos, que se deben reclamar e indemnizar bajo la cobertura de daños materiales y luego deducir los gastos fijos abonados en la cobertura de las pérdidas consecuenciales. Si bien, muchos asegurados y ajustadores no están de acuerdo con este planteamiento y esto ocasiona muchas veces problemas para el cierre del siniestro.