Importancia del mantenimiento de las máquinas e instalaciones en las industrias y de los contratos de mantenimiento.

Cada vez más, los responsables de las empresas son conscientes de la importancia que tiene el hacer un mantenimiento adecuado, predictivo, preventivo y correctivo de sus instalaciones y maquinaria.

En primer lugar, es la manera de garantizar la eficiencia y fiabilidad de las máquinas e instalaciones, pues un correcto mantenimiento minimiza el número de averías y por lo tanto de pérdida de horas de trabajo.

Por otro lado, porque lo exigen las Pólizas de Seguros contratadas, pues estas excluyen los siniestros donde se hayan incumplido las instrucciones de los fabricantes de las máquinas en lo referente a las revisiones y mantenimiento.

Es importante destacar la importancia de que el personal que las maneja sea cualificado y experto y conozca a fondo tanto los manuales de mantenimiento como los manuales de operación, parada y puesta en marcha de las máquinas.

También, cuando las labores de mantenimiento son efectuadas por terceros, es decir, por personal ajeno a la empresa, es importante que los mismos respeten las normas de seguridad establecidas en la empresa pues está demostrado que muchos siniestros ocurren en el transcurso de operaciones de mantenimiento efectuadas por terceros.

Así mismo, queremos hacer hincapié en la importancia que para la maquinaria más sofisticada y crítica de la empresa (generadores, transformadores, turbinas…) se hagan contratos de mantenimiento con los fabricantes de las mismas. Ello nos garantizará que seremos atendidos con prioridad en caso de siniestro y podremos contar a corto plazo con repuestos de garantía, lo que nos permitirá reducir las pérdidas consecuenciales.

El pensar que si tenemos un contrato de mantenimiento para una máquina importante ya no necesitamos asegurarla es un grave error, pues la Póliza y el contrato son complementarios, no sustitutivos.

En efecto, un contrato de mantenimiento nunca va a cubrir los siniestros por negligencia del personal, que es una de las causas habituales en los siniestros, ni tampoco va a cubrir las pérdidas consecuenciales ocasionadas por una paralización productiva a consecuencia de una avería.

Esos dos supuestos muy importantes si se pueden cubrir con una Póliza de Avería de Maquinaria y su correspondiente cobertura de pérdidas consecuenciales por Avería de Maquinaria.

El consejo de VANTEVO CLAIMS ADVISORS es que para las máquinas importantes que se fabrican bajo pedido, se hagan contratos de mantenimiento además de la contratación de una póliza, para que en caso de avería se garantice una reparación rápida y con todas las garantías.

 

¿Qué tiene que hacer un Gerente de Riesgos ante un siniestro importante?

La misión fundamental de un Gerente de Riesgos es proteger la seguridad de los trabajadores, el patrimonio y la cuenta de resultados de su empresa para la que debe, entre otras cosas, contratar una Póliza adecuada para cubrir los riesgos de la empresa.

El Gerente de Riesgos debe apoyarse en un corredor o bróker que le ayude y asesore en la complicada tarea de diseñar la Póliza óptima para su empresa y las Aseguradoras y Reaseguradoras idóneas para la misma.

También, el Gerente de Riesgos se tiene que involucrar en el diseño y actualización de los planes de emergencia y los planes de contingencia de la empresa. Estos últimos, llamados también “planes de continuidad de negocio”, son fundamentales para minimizar las pérdidas consecuenciales en caso de un siniestro.

¿Cómo tiene que actuar un Gerente de Riesgos ante un siniestro importante? En nuestra opinión, con la ayuda de su corredor, debe nombrar un asesor que le ayude por un lado a minimizar las pérdidas consecuenciales y a normalizar la situación productiva de la empresa tras el siniestro. Y, por otro lado, que le ayude a preparar y defender la reclamación que debe presentar a las Aseguradoras y sus peritos tras un siniestro.

La gran mayoría de los siniestros se resuelven satisfactoriamente con el apoyo de los corredores, pero hay otros que por su importancia y complejidad requieren del apoyo de asesores expertos en siniestros y con experiencia en actuar ante situaciones de emergencia como las que se originan tras un siniestro importante, máxime cuando su coste puede ser asumido por la Aseguradora total o parcialmente a través de la cláusula de “honorarios del perito de Asegurado” que cada vez es más frecuente en las pólizas, sobre todo en las que cubren los grandes riesgos.

Aún es más importante apoyarse en un asesor en el caso de que el siniestro ocurra en una instalación alejada de la sede central de la empresa y más aún si ocurre en una planta situada en el extranjero.

Un asesor experto no solo ayudará al Asegurado a intentar evitar pérdida de ventas, que pueden ocasionar pérdida de clientes, sino también a conseguir de las Aseguradoras “pagos a cuenta” para hacer frente a los costes de las reparaciones de los daños.

Está demostrado que el presentar una reclamación bien documentada y verificable facilita el cierre ágil y amistoso de un siniestro y es por ello importante el papel que desempeña el asesor del Asegurado nombrado por el Gerente de Riesgos.

VANTEVO, que es una consultora internacional e independiente, que cuenta con profesionales ingenieros y economistas expertos en siniestros importantes, puede ayudar a los Gerentes de Riesgo a “solucionar” el siniestro de una manera ágil y profesional tras lo cual se vería reforzada su posición en la empresa, pues habrá demostrado la importancia de su labor en un momento crítico para la misma, como sería en el caso de verse afectada por un siniestro importante.

Un siniestro bien gestionado y ágilmente resuelto favorece a todas las partes involucradas en el mismo: Asegurados, Aseguradoras, Corredores, Peritos y también a los Gerentes de Riesgos.

¿Cuándo el Asegurado necesita un perito que le ayude?

En más de una ocasión hemos explicado que el momento del siniestro es el momento de la verdad en el mundo de los Seguros.

En efecto, las Pólizas se contratan para cubrir el patrimonio y las responsabilidades de empresas y particulares en caso de que ocurra un accidente que origine daños materiales y/o pérdidas consecuenciales.

En la gran mayoría de los siniestros están claras las coberturas de la Póliza, es fácil determinar la causa de los mismos y también acordar los importes de la indemnización que corresponde en base a la Póliza. El Corredor de Seguros ayuda al Asegurado a que éste recupere el importe de los daños y pérdidas sufridos cubiertos por la Póliza.

Pero hay siniestros que por su importancia y complejidad requieren que el Asegurado y su Corredor de Seguros se apoyen en un asesor para que les ayude en esa situación de emergencia que genera la ocurrencia de un siniestro importante.

En estas ocasiones, sobre todo en el caso de empresas, es en nuestra opinión muy útil que el Asegurado cuente con unos profesionales a su lado para que le ayuden a:

  1. Minimizar las pérdidas consecuenciales y a tomar las medidas correctas para normalizar la situación productiva del riesgo.
  2. A preparar, documentar y defender la reclamación a presentar a su Aseguradora.

La intervención en estos siniestros de un asesor por parte del Asegurado que defienda sus intereses y le ayude a recobrar el importe de los daños y pérdidas sufridos es fundamental.

Así mismo, le puede ayudar a conseguir de las Aseguradoras “pagos a cuenta” con los que hacer frente a los desembolsos que supondrían el abonar las reparaciones de los daños ocasionados por el siniestro.

Está demostrado que la correcta y profesional actuación de un asesor agiliza el cierre de los siniestros con las ventajas que ello supone para Asegurados y Aseguradoras.

También está demostrado que la presentación de una reclamación bien documentada y verificable facilita el trabajo del perito de la Aseguradora y el que se llegue a un acuerdo amistoso en el cierre del siniestro.

Esa es la filosofía de Vantevo, consultores independientes al servicio de Asegurados y Corredores: el ayudar a los colegas de las Aseguradora a cerrar cuanto antes los siniestros de una manera profesional y amistosa para de esta manera demostrar la importancia social del Seguro y que en efecto las Pólizas cumplen su cometido: proteger el patrimonio de los Asegurados, sobre todo en el caso de siniestros importantes que pueden poner en peligro la continuidad de las empresas afectadas.

Además, hoy día, con la “cláusula de honorarios del Asesor del Asegurado” este servicio de asesoramiento les puede salir sin coste añadido a los Asegurados, pues las Aseguradoras se hacen cargo de este servicio.

¿Qué pasa cuando ocurre un siniestro en medio de otro siniestro?

Lo anterior no es habitual que ocurra, pero sí se dan casos. En efecto, hemos intervenido en siniestros en los que cuando se transportaba la máquina siniestrada a un taller para su reparación, el camión que la portaba sufrió un accidente y volcó, con lo que se produjo en esos casos una agravación de los daños.

En otras ocasiones, por fallo de un subcontratista que intervenía en la reparación de los daños, al probar la máquina, ésta falla y la reparación y puesta en marcha de la misma se retrasa unas semanas.

En estos supuestos hemos visto Aseguradoras que consideran esas incidencias como parte del mismo siniestro, dado que entienden que las mismas ocurrieron en el proceso de reparación de los daños del primer siniestro. Aun respetando esa interpretación, la indemnización la pagan las Aseguradoras y ellas son las que deciden como se debe ajustar el siniestro, en opinión de VANTEVO CLAIMS ADVISORS, nos encontramos en ambos supuestos con siniestros diferentes, pues ocurren en momentos diferentes, por causas distintas y originados por responsables diferentes.

En el caso del accidente de transporte, habrá un responsable del mismo cuya Aseguradora debe hacerse cargo de los daños ocasionados a la carga del camión. Es por ello importante, que cuando se transporte una máquina para su reparación en un taller exterior, se contrate un seguro que cubra ese transporte, pues normalmente las coberturas de los transportistas suelen ser insuficientes.

En el otro caso, estamos ante un fallo de una subcontrata exterior que debe tener una Póliza de Responsabilidad Civil Profesional, la cual se debería hacer cargo de los daños y pérdidas causados por la deficiente actuación de la empresa subcontratada para la reparación de la máquina o instalación siniestradas.

Lamentablemente, los supuestos anteriores no suelen venir contemplados en las Condiciones Generales y Particulares de las Pólizas, cuando lo lógico es que se especificase en la misma si se deben considerar como nuevos siniestros, como consideramos en VANTEVO CLAIMS ADVISORS, o como incidencias de un mismo siniestro.

El sentido común nos indica que los peritos deben consultar con las Aseguradoras la manera de actuar en estos casos, siendo lo habitual que se cubran todos los daños y pérdidas en la Póliza y se intente recuperar al mismo tiempo de los terceros responsables de la agravación de los daños y pérdidas.

Las indefiniciones en las Pólizas deben ser evitadas

Para los peritos, la Póliza de Seguros es lo más importante para poder ajustar un siniestro. Por ello, cuando la Póliza es un “traje a medida”, es decir, se ajusta al riesgo que se quiere cubrir, el proceso pericial suele ser sencillo.

Los problemas surgen cuando no se da esa situación, sobre todo en las coberturas de PYMES, y la Póliza no cubre los riesgos fundamentales del Asegurado o incluso los capitales asegurados no están actualizados y hay infraseguros.

Pero en muchos casos, tanto en pólizas ajustadas al riesgo como en pólizas no ajustadas a los riesgos que se pretendían cubrir, se presenta una complicación añadida como son las indefiniciones y redacciones poco claras, por no decir confusas en muchas cláusulas de la Póliza, sobre todo dentro de las referidas a las exclusiones.

Se excluye la corrosión y la erosión, pero no se indica que se refiere a los que se originan de una manera lenta y gradual, pero no a las corrosiones y erosiones accidentales e imprevistas.

Lo mismo pasa cuando el siniestro lo provoca un elemento defectuoso. No se aclara que el resto de los daños originados en otras partes de la máquina o instalación por ese elemento defectuoso sí podían estar cubiertos por la Póliza.

Igual pasa con la cobertura de las Pérdidas Consecuenciales. Normalmente, en las franquicias de tiempo no se especifica cómo se tienen que imputar los días indicados en la misma ¿días laborables?, ¿días naturales?, ¿los primeros días?, ¿se imputan proporcionalmente? Esta indefinición causa, al menos en España, muchos problemas a la hora de ajustar un siniestro.

Tampoco se suele especificar en las Pólizas de PB qué Porcentaje de Margen Bruto se debe considerar en los cálculos para calcular la indemnización ¿el del año del siniestro? ¿el del ejercicio anterior? Y si el siniestro afecta a dos ejercicios ¿cuál se tomaría?

Igualmente, no está definido en las Pólizas quién debe hacerse cargo de los extracostes, pues no se indica que éstos se deben asumir proporcionalmente a los beneficios que obtiene cada parte con los mismos.

Por último, tampoco se suele especificar dónde se deben indemnizar los costes de puesta en marcha una vez reparado el equipo o instalación siniestrada ¿bajo la cobertura de daños materiales o bajo la de pérdidas consecuenciales?

En opinión de VANTEVO CLAIMS ADVISORS, la redacción del clausulado de la Póliza es insatisfactoria y las Aseguradoras deberían mejorar su claridad y precisión evitando indefiniciones y posibles controversias que en muchos casos les perjudica.

¿Cómo debe estructurarse un Informe Pericial?

Es muy importante y deseable que la información facilitada por el perito a la Aseguradora y/o Asegurado, según quien lo haya contratado, esté bien ordenada y sobre todo que el informe sea claro, conciso y verificable y vaya acompañado de la documentación más relevante utilizada por el perito.

La estructura normal y habitual entre los diferentes gabinetes es:

  • Asegurado
  • Descripción del Riesgo.
  • Circunstancias y descubrimiento.
  • Propagación y extinción (en caso de incendio).
  • Causa
  • Naturaleza de los daños materiales.
  • Alcance de las Pérdidas Consecuenciales.
  • Medidas adoptadas tras el siniestro.
  • Cobertura bajo la Póliza.
  • Responsabilidad de Terceros (si procede).
  • Otros Seguros (si procede).
  • Reserva (en el informe preliminar e intermedios).
  • Tasación de Daños y Pérdidas (en el informe final).
  • Indemnización (en el informe final).

Hemos destacado en negrilla los apartados que consideramos más importantes en el Informe pericial.

En general, se debe intentar que el Preliminar sea conciso y se emita cuanto antes, pues para los Aseguradores es importante conocer cuanto antes la reserva del siniestro.

En cambio, el Informe Final debe salir lo más completo y documentado posible y de esa manera que sea verificable para quien lo tenga que leer y aprobar.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS, además de intentar llegar a un acuerdo sobre una cifra aceptable para el Asegurado y las Aseguradoras, lo cual conseguimos en la gran mayoría de los siniestros, sugerimos medidas para mejorar las condiciones de seguridad del riesgo y para evitar siniestros similares en el futuro.

También intentamos conseguir para los Asegurados un “pago a cuenta” en los primeros meses para que pueda hacer frente a los costes de las reparaciones y de las medidas tomadas para minimizar las pérdidas consecuenciales.

Importancia de la actuación, en los siniestros de incendio, de las empresas de descontaminación y recuperación de maquinaria e instalaciones.

En los siniestros de incendio, algunos bienes quedan destrozados y hay que, inevitablemente, proceder a sustituirlos. Otros, en cambio, solo sufren daños parciales y en este caso se pueden recuperar. En efecto, suele pasar en los incendios importantes que el fuego afecte directamente a unas partes del riesgo y otras partes e instalaciones se vean dañadas solamente por el humo, el calor, el agua arrojada por los bomberos o por los sistemas automáticos de extinción del riesgo, los gases corrosivos que se forman como el ClH (ácido clorhídrico), etc.

En estos supuestos en que los daños son parciales, es interesante y rentable hacer intervenir a empresas especializadas en la limpieza, secado, descontaminación y recuperación de equipos tanto mecánicos como eléctricos o electrónicos. Estas empresas, de las cuales tenemos afortunadamente algunas en España como BMS, De Beer, Recover, etc. deben intervenir cuanto antes pues los procesos de corrosión y oxidación avanzan día a día. Por ello, las probabilidades de éxito son mucho mayores con una intervención temprana en el siniestro.

Además de minimizar los daños materiales en el caso de que estos sean parciales, también en muchos siniestros se pueden disminuir por la intervención de estas empresas, las pérdidas consecuenciales. En efecto, en algunas ocasiones, se consigue recuperar provisionalmente las máquinas dañadas, las cuales funcionan unos meses hasta que se suministran las nuevas, minimizando de esta manera las pérdidas consecuenciales.

En estos casos, tanto la Aseguradora como el Asegurado quedan muy satisfechos de la actuación de estas empresas pues les solucionan un grave problema como sería el no poder producir durante meses hasta que llegue la maquinaria de reposición, que en el caso de maquinaria compleja pueden ser 12 o 18 meses.

Por último, también en VANTEVO CLAIMS ADVISORS, además de utilizar estas empresas en determinados siniestros, solemos utilizar empresas especializadas en el salvamento de las existencias parcialmente dañadas, pues suelen hacer una labor muy rentable para las Aseguradoras en base a clasificar y sanear las existencias parcialmente dañadas.

 

¿Cuándo es necesario sustituir una máquina averiada?

Muchas veces nos ha pasado que aparentemente una máquina después de un siniestro de Incendio o de Avería de Maquinaria queda tan dañada que es preciso sustituirla. Antes de tomar esa decisión hay que estudiar bien la situación pues, aunque al Asegurado le pueda interesar el sustituir la máquina dañada por una nueva, como sabéis las pólizas de seguros si la reparación es viable técnica y económicamente, se indemniza el coste de reparación no el de sustitución.

Al Asegurado no le es complicado conseguir del fabricante de la máquina un informe donde se exponga que la reparación no es viable y que se debe sustituir la máquina averiada. Obviamente al fabricante le interesa vender máquinas y por ello no suele tener problema en emitir ese tipo de informes, en general, muy escuetos y poco técnicos. Si se sustituye la máquina estaremos ante un siniestro total, el importe de los daños supera el valor real de la máquina, y en este caso la gran mayoría de las pólizas establecen que se debe indemnizar el valor real o actual de la máquina, es decir, teniendo en cuenta la depreciación por antigüedad, uso y obsolescencia.

En cambio, si estamos ante un siniestro parcial, es decir el valor de los daños es inferior al valor real de la máquina, en este caso la póliza indemniza el coste de la reparación sin aplicar ninguna depreciación con lo que el Asegurado no tiene que hacer ningún desembolso.

Otro supuesto que se puede dar en este tipo de siniestros que afectan a máquinas es que estas se puedan reparar provisionalmente, sin garantía, para que aguanten unos meses mientras es entregada la máquina nueva que en muchas ocasiones tienen plazos de entrega de varios meses. Esto es conveniente cuando la paralización de la máquina siniestrada origina unas pérdidas consecuenciales importantes.

Lo que también es interesante es pedir una segunda opinión o segundo informe sobre las posibilidades de que la máquina pueda ser reparada cuando el fabricante y el Asegurado plantean su sustitución. Igualmente se deben contratar empresas especializadas en la recuperación de instalaciones y máquinas pues pueden minimizar los daños y conseguir que la máquina pueda trabajar, aunque sea de manera provisional mientras se suministra la máquina nueva.

Esta solución está muy bien valorada por Asegurados y Aseguradores pues permite minimizar las pérdidas consecuenciales al disminuir las posibles pérdidas de ventas y clientes.

Resumiendo todo lo anterior, en las averías de maquinaria no solo es importante el conocer la causa del siniestro para lo cual muchas veces se precisa de un análisis metalúrgico, sino que también es clave el determinar con exactitud el alcance de los daños y verificar si la máquina es reparable o hay que sustituirla.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS conocemos laboratorios de prestigio y talleres de confianza que nos permiten solucionar esas dos cuestiones: el origen y causa del siniestro y el alcance de los daños, de una manera clara y precisa con lo que se consigue el acuerdo de todas las partes involucradas en el siniestro.

Condiciones para que actúe la cobertura de Lucro Cesante o de Pérdidas Consecuenciales

En nuestra opinión, se necesitan tres condiciones y además es necesario que se den las tres para que haya indemnización bajo esta cobertura.

La primera condición es que los daños materiales que han dado lugar a las pérdidas consecuenciales reclamadas, estén cubiertos por una Póliza de Seguros. Esto tiene su lógica y fundamento pues de lo contrario, de no tener medios el Asegurado para reparar los daños, siempre se agotaría el periodo máximo de indemnización establecido en la Póliza de Pérdidas Consecuenciales (PC).

La segunda es que se reanude la actividad productiva tras el siniestro. También tiene fundamento esta condición pues de lo contrario se podría dar el caso de un empresario a quien le va mal su empresa, la queme para cobrar la indemnización tanto de los daños materiales como de las pérdidas consecuenciales. Si no se puede demostrar el dolo, con esta segunda condición se evita al menos, que la Póliza de PC tenga que indemnizar las pérdidas consecuenciales.

Por último, la más importante y lo que no se suele explicar al Asegurado a la hora de contratar la Póliza es que el siniestro afecte a los resultados económicos de la empresa. Para esto último es necesario que el siniestro afecte a los ingresos de la empresa, es decir haya una pérdida de ventas o que afecte a los gastos es decir que produzca extra costes. Ambas cosas es lo que suele ocurrir en los siniestros importantes.

En muchos siniestros donde el inventario o stocks de productos terminados de la empresa es de varias semanas y su capacidad de ventas es inferior a su capacidad de producción, lo que suele ocurrir en épocas de crisis, es poco probable que un siniestro de corta duración, menos de una semana, afecte a los resultados económicos de la empresa. Por ello es absurdo poner deducibles de pocos días en empresas con elevados inventarios y con una capacidad de producción superior a su capacidad de ventas.

Para que el Asegurado no se sienta posteriormente defraudado se le debe explicar esta tercera condición claramente a la hora de negociar la póliza y hacerle ver que lo importante es que esta se diseñe para los siniestros importantes pues los pequeños difícilmente le van afectar a sus resultados económicos. Además, el poner deducibles más altos en estos casos, de semanas en vez de días, abarata sensiblemente el coste de la Póliza. Lamentablemente esto no suele hacerse así y erróneamente se trata de disminuir el coste de la póliza reduciendo el periodo máximo de indemnización, en vez de subiendo deducibles.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS dada nuestra gran experiencia en este tipo de siniestros, podemos ayudar a los Asegurados y Corredores a fijar una correcta Suma Asegurada, un adecuado Periodo Máximo de Indemnización y un deducible que abarate la póliza sin restar cobertura al Asegurado. En resumen, las Pólizas de Lucro Cesante o Pérdidas Consecuenciales se deben diseñar pensando en los siniestros grandes, no en los pequeños.

¿Son los siniestros “cisnes negros” para las empresas?

Un “cisne negro” tal como lo definió en el año 2007 su inventor Nassim Taleb, afamado investigador libanés, es un suceso improbable, que ocurre por sorpresa y que tiene un gran impacto en la sociedad.

Como ejemplos de “cisnes negros” tenemos entre otros muchos el comienzo de la 1ª Guerra Mundial, la llegada al poder de Hitler en Alemania o más recientemente el atentado del 11 de septiembre del 2001 en las Torres Gemelas de Nueva York.

Todos los “cisnes negros” tienen que cumplir según el Sr. Taleb tres características:

  • Ser improbable
  • Tener un gran impacto en la Sociedad
  • Ser predictible a posteriori

Evidentemente, en las bases anteriores, un siniestro no es un “cisne negro” para las empresas. El que se produzca una pandemia, una explosión o incendio en una refinería de petróleos o en una plataforma petrolífera… no es un hecho improbable e impredecible. Han ocurrido en el pasado y seguirán ocurriendo en el futuro.

De ahí la importancia que tiene, y máxime en una situación de mercado duro como el actual, el invertir y mejorar en la prevención y seguridad de las empresas pues es la mejor manera de evitar o al menos reducir la probabilidad de que ocurran accidentes en las mismas. Está demostrado que en las industrias la mayoría de los siniestros ocurren por “factor humano”, es decir, por negligencia del personal propio o ajeno. Es pues fundamental que se mejore la formación de los trabajadores y que los responsables de las empresas se mentalicen de la importancia de que se cumplan las normas de seguridad implantadas en las mismas.

De nada vale que se organicen cursillos y seminarios y se implanten normas y reglas si después estas no se cumplen y a los infractores no se les penaliza por sus negligencias e imprudencias. No deja de ser curioso que los Comités de Empresa de las Industrias que deberían ser los más interesados en la seguridad de los trabajadores, protesten cuando las empresas pretenden penalizar a los infractores causantes de accidentes.

Para los que conocemos el funcionamiento de las empresas en países latinos y en los países anglosajones, no nos pasa desapercibido que estos últimos, son más rigurosos en la exigencia del cumplimiento de las normas de seguridad por parte del personal, lo que redunda en una siniestralidad más baja en esos países.