La importancia de la Gerencia de Riesgos

La Gerencia de Riesgos o Risk Management puede definirse como el conjunto de medidas que toma una entidad para hacer frente a posibles contingencias futuras, entendiendo a una entidad como una persona natural o jurídica.

Algunas organizaciones tienden a no considerar las necesidades del tratamiento de los riesgos que su actividad implica, muchas veces generando consecuencias negativas para la continuidad del negocio. Este presunto ahorro trae aparejado graves daños que en algunos casos puede generar grandes pérdidas o incluso el cierre de la actividad.

Toda actividad humana implica riesgos. Desde las más sencillas acciones, hasta complejas operaciones de negocios, llevando implícitas un componente de incertidumbre que debe entenderse y ser correctamente manejado.

Pese a sus esfuerzos, la mayoría de las organizaciones fallan en la correcta evaluación y cuantificación de los riesgos y del impacto que estos pueden tener en sus actividades, produciendo un escenario en el cual se enfrentan a riesgos para los cuales carecen de los procedimientos y recursos para medirlos, gerenciarlos y mitigar sus consecuencias.

Si bien, no hay reglas establecidas que deban seguir estos procesos o mecanismos, debe considerarse que una buena gerencia de riesgos implica los siguientes puntos:

  • Que los riesgos sean identificados de modo tal que resulte claro cómo tratarlos.
  • Que sea posible ver el cuadro completo de los riesgos involucrados.
  • Que se conozcan cuáles son los más críticos y se priorice su tratamiento en orden de importancia.
  • Que derive en el desarrollo de un Plan de Gerencia de Crisis para asegurar la continuidad del negocio frente a los riesgos de más probable ocurrencia.

Para un eficiente proceso de Gerencia de Riesgos, se deben considerar estos principios a seguir en toda la organización, independientemente de su tamaño:

  • Internalizar en los niveles de decisión sobre el tratamiento de los riesgos y su impacto.
  • Cultura de Gerencia de Riesgos que incluya a todo su personal.
  • Procedimientos que aseguren que la información relativa a los riesgos y su tratamiento se distribuya correctamente.
  • Mejora continua y rediseño frecuente de los procedimientos.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS estamos en condiciones de poder ayudar a los Asegurados a identificar, controlar y mitigar sus riesgos y estamos seguros de que tras el COVID y sus consecuencias, la importancia de la Gerencia de Riesgos en las empresas se ha puesto aún más de manifiesto.

 

 

 

Libro “Siniestros de Daños y Pérdidas en la Industria” del autor Roberto Revenga.

En el libro “Siniestros de Daños y Pérdidas en la Industria” del autor Roberto Revenga, editado por AGERS, se analizan siniestros reales y las principales coberturas necesarias en las empresas industriales. En el mismo, se hace énfasis en la necesidad de que las pólizas sean “trajes a medida”, es decir, se ajusten al riesgo que se desea cubrir.  También, que estas se diseñen pensando en los siniestros importantes, que es donde tienen que funcionar correctamente, para lo que es fundamental estén actualizadas las sumas aseguradas.

 

Así mismo, en el libro se destaca que con las “lecciones aprendidas” que se originan en cada siniestro, se pueden ir mejorando las condiciones de seguridad del riesgo y las coberturas de la póliza, de manera que tras un proceso de años de análisis de causas y mejoras constantes se optimice la situación del riesgo y las coberturas de la póliza.

 

En cuanto a la cobertura de pérdidas consecuenciales, se hace hincapié en la necesidad de estudiar la suma asegurada, periodo máximo de indemnización y deducible adecuados resaltando que solo funcionará la misma en los siniestros donde haya afectación de los resultados económicos, lo cual no suele ocurrir en los siniestros de corta duración.

 

Este libro, interesante sobre todo para la gente que comienza en el proceloso mundo de los seguros, se puede adquirir en AGERS (Libro físico – Siniestros de daños y pérdidas en la industria – AGERS) que es la entidad que lo edita en España.

 

 

¿Cuándo es necesario sustituir una máquina averiada?

Muchas veces nos ha pasado que aparentemente una máquina después de un siniestro de Incendio o de Avería de Maquinaria queda tan dañada que es preciso sustituirla. Antes de tomar esa decisión hay que estudiar bien la situación pues, aunque al Asegurado le pueda interesar el sustituir la máquina dañada por una nueva, como sabéis las pólizas de seguros si la reparación es viable técnica y económicamente, se indemniza el coste de reparación no el de sustitución.

Al Asegurado no le es complicado conseguir del fabricante de la máquina un informe donde se exponga que la reparación no es viable y que se debe sustituir la máquina averiada. Obviamente al fabricante le interesa vender máquinas y por ello no suele tener problema en emitir ese tipo de informes, en general, muy escuetos y poco técnicos. Si se sustituye la máquina estaremos ante un siniestro total, el importe de los daños supera el valor real de la máquina, y en este caso la gran mayoría de las pólizas establecen que se debe indemnizar el valor real o actual de la máquina, es decir, teniendo en cuenta la depreciación por antigüedad, uso y obsolescencia.

En cambio, si estamos ante un siniestro parcial, es decir el valor de los daños es inferior al valor real de la máquina, en este caso la póliza indemniza el coste de la reparación sin aplicar ninguna depreciación con lo que el Asegurado no tiene que hacer ningún desembolso.

Otro supuesto que se puede dar en este tipo de siniestros que afectan a máquinas es que estas se puedan reparar provisionalmente, sin garantía, para que aguanten unos meses mientras es entregada la máquina nueva que en muchas ocasiones tienen plazos de entrega de varios meses. Esto es conveniente cuando la paralización de la máquina siniestrada origina unas pérdidas consecuenciales importantes.

Lo que también es interesante es pedir una segunda opinión o segundo informe sobre las posibilidades de que la máquina pueda ser reparada cuando el fabricante y el Asegurado plantean su sustitución. Igualmente se deben contratar empresas especializadas en la recuperación de instalaciones y máquinas pues pueden minimizar los daños y conseguir que la máquina pueda trabajar, aunque sea de manera provisional mientras se suministra la máquina nueva.

Esta solución está muy bien valorada por Asegurados y Aseguradores pues permite minimizar las pérdidas consecuenciales al disminuir las posibles pérdidas de ventas y clientes.

Resumiendo todo lo anterior, en las averías de maquinaria no solo es importante el conocer la causa del siniestro para lo cual muchas veces se precisa de un análisis metalúrgico, sino que también es clave el determinar con exactitud el alcance de los daños y verificar si la máquina es reparable o hay que sustituirla.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS conocemos laboratorios de prestigio y talleres de confianza que nos permiten solucionar esas dos cuestiones: el origen y causa del siniestro y el alcance de los daños, de una manera clara y precisa con lo que se consigue el acuerdo de todas las partes involucradas en el siniestro.

Condiciones para que actúe la cobertura de Lucro Cesante o de Pérdidas Consecuenciales

En nuestra opinión, se necesitan tres condiciones y además es necesario que se den las tres para que haya indemnización bajo esta cobertura.

La primera condición es que los daños materiales que han dado lugar a las pérdidas consecuenciales reclamadas, estén cubiertos por una Póliza de Seguros. Esto tiene su lógica y fundamento pues de lo contrario, de no tener medios el Asegurado para reparar los daños, siempre se agotaría el periodo máximo de indemnización establecido en la Póliza de Pérdidas Consecuenciales (PC).

La segunda es que se reanude la actividad productiva tras el siniestro. También tiene fundamento esta condición pues de lo contrario se podría dar el caso de un empresario a quien le va mal su empresa, la queme para cobrar la indemnización tanto de los daños materiales como de las pérdidas consecuenciales. Si no se puede demostrar el dolo, con esta segunda condición se evita al menos, que la Póliza de PC tenga que indemnizar las pérdidas consecuenciales.

Por último, la más importante y lo que no se suele explicar al Asegurado a la hora de contratar la Póliza es que el siniestro afecte a los resultados económicos de la empresa. Para esto último es necesario que el siniestro afecte a los ingresos de la empresa, es decir haya una pérdida de ventas o que afecte a los gastos es decir que produzca extra costes. Ambas cosas es lo que suele ocurrir en los siniestros importantes.

En muchos siniestros donde el inventario o stocks de productos terminados de la empresa es de varias semanas y su capacidad de ventas es inferior a su capacidad de producción, lo que suele ocurrir en épocas de crisis, es poco probable que un siniestro de corta duración, menos de una semana, afecte a los resultados económicos de la empresa. Por ello es absurdo poner deducibles de pocos días en empresas con elevados inventarios y con una capacidad de producción superior a su capacidad de ventas.

Para que el Asegurado no se sienta posteriormente defraudado se le debe explicar esta tercera condición claramente a la hora de negociar la póliza y hacerle ver que lo importante es que esta se diseñe para los siniestros importantes pues los pequeños difícilmente le van afectar a sus resultados económicos. Además, el poner deducibles más altos en estos casos, de semanas en vez de días, abarata sensiblemente el coste de la Póliza. Lamentablemente esto no suele hacerse así y erróneamente se trata de disminuir el coste de la póliza reduciendo el periodo máximo de indemnización, en vez de subiendo deducibles.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS dada nuestra gran experiencia en este tipo de siniestros, podemos ayudar a los Asegurados y Corredores a fijar una correcta Suma Asegurada, un adecuado Periodo Máximo de Indemnización y un deducible que abarate la póliza sin restar cobertura al Asegurado. En resumen, las Pólizas de Lucro Cesante o Pérdidas Consecuenciales se deben diseñar pensando en los siniestros grandes, no en los pequeños.

Los problemas de la indefinición del deducible temporal en las Pólizas de Pérdidas de Beneficio o Pérdidas Consecuenciales

En los países anglosajones se interpreta que si la póliza de Pérdida de Beneficios o de Pérdidas Consecuenciales, establece un deducible o franquicia de, por ejemplo 10 días se deben considerar los 10 primeros días, con lo que no es preciso definir cómo se deben considerar esos 10 días.

Pero en España y otros países eso no es así y se debe especificar cómo se considera el deducible: ¿tomamos los 10 primeros días?, ¿los tomamos proporcionalmente al periodo de indemnización?, ¿son 10 días naturales o 10 días productivos?. Según como se interprete saldrá una cifra de indemnización diferente.

Es chocante que en la gran mayoría de las pólizas españolas de PB/PC el deducible o franquicia temporal está indefinido, es decir, no aclara cómo se debe aplicar y ello perjudica a las Aseguradoras que emiten las mismas.

En efecto la Ley 50/80 del Seguro y por lo tanto los jueces, interpretan que esa indefinición no puede perjudicar a los Asegurados y por lo tanto se debe aplicar de la manera más beneficiosa para estos últimos.

Nuestra experiencia como ajustadores nos lleva a recomendar a los Aseguradores y Corredores que se defina como se debe aplicar el deducible o franquicia temporal, pues hemos comprobado que muchas veces la referida indefinición ha generado que las relaciones entre Asegurados y Aseguradores se haya roto o deteriorado y que por no estar definida la franquicia temporal la resolución del siniestro se haya alargado en el tiempo e incluso que este haya acabado en los Juzgados.

En opinión de VANTEVO CLAIMS ADVISORS dado que la Póliza de Seguros es un contrato de adhesión, voluntario y de buena fe entre las partes, se deberían de evitar esas indefiniciones que son una fuente de problemas y conflictos a la hora de ajustar los siniestros de PB/PC en España.

Es curioso que después de tantas malas experiencias se siga sin especificar en la gran mayoría de las Pólizas españolas como se debe considerar el deducible o franquicia temporal.  Es sugerencia de VANTEVO que en vez de “10 días” se debería indicar “10 días productivos y aplicados proporcionalmente”. Lo anterior, insistimos, evitaría muchos problemas en los ajustes de este tipo de siniestros en nuestro país.

¿Por qué es importante la cobertura de Avería de Maquinaria en los Riesgos Industriales?

En el sector seguros muchas veces se oye que si una máquina tiene un Contrato de Mantenimiento ya no necesita una cobertura de Avería de Maquinaria porque ambos cubren lo mismo.

Lo anterior es totalmente erróneo, pues los contratos de mantenimiento ni cubren los accidentes debidos a negligencia del personal, ni cubren las pérdidas consecuenciales derivadas de una avería, cosas ambas que se pueden cubrir bajo las coberturas de Avería de Maquinaria y de Pérdidas Consecuenciales derivados de una Avería de Maquinaria.

Está demostrado estadísticamente, que la mayoría de los siniestros industriales ocurren por “factor humano”, es decir, por negligencia del personal y en ese caso, el Contrato de Mantenimiento no se hace cargo de los daños.

La cobertura de Avería de Maquinaria no solo complementa a la cobertura de TRDM, que como sabemos excluye la Avería de Maquinaria debida a causas intrínsecas en el funcionamiento de la misma, sino que también es complementaria de los Contratos de Mantenimiento.

Estos últimos, sobre todo, en maquinarias sofisticadas y de gran valor, son muy útiles para garantizarnos reparaciones ágiles y con repuestos originales en caso de avería de las mismas. También nos pueden permitir disminuir las pérdidas consecuenciales si pactamos en el Contrato de Mantenimiento que el fabricante nos instale en 30-45 días una máquina similar de segunda mano mientras se lleva a cabo la reparación de la siniestrada. Esta cláusula nos permitiría conseguir una prima más barata en la cobertura de la Póliza de Pérdidas Consecuenciales al limitar las consecuencias económicas del siniestro.

Como pasa con la Póliza de TRDM, la cobertura de la Avería de Maquinaria contempla en su Condicionado General una serie de exclusiones que en algunos casos pueden ser derogadas mediante coberturas adicionales a la cobertura básica, como pueden ser cubrir los extracostes por trabajos urgentes, cubrir los extracostes por fletes aéreos, cubrir la cimentación de las máquinas, etc.

Es labor del Asegurado y de su Corredor de Seguros el contratar las coberturas adicionales que “ajusten” la Póliza al riesgo que se quiere cubrir de manera que la cobertura de Avería de Maquinaria sea también un “traje a medida” y la Póliza funcione adecuadamente a la hora del siniestro que es el momento de la verdad en el sector de los seguros.

En cuanto a los siniestros, es clave determinar la causa de los mismos y para ello es fundamental muchas veces el contratar un laboratorio metalúrgico que nos determine si se trató de una rotura lenta y gradual no cubierta por la Póliza o fue un hecho súbito, accidental e imprevisible que son los cubiertos en el Seguro.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS tenemos peritos especializados en el ajuste de siniestros de Avería de Maquinaria y de las pérdidas consecuenciales derivadas de los mismos.

¿Qué cubre una Póliza de TRDM?

En el día a día de VANTEVO, solemos tener reuniones con corredores de alto nivel profesional, donde alguno de ellos nos cuenta medio en broma medio en serio que la Póliza de TRDM, en su opinión, “cubre lo que no ocurre y no cubre lo que ocurre en las empresas”.

Para VANTEVO, la Póliza de TRDM ha supuesto un gran avance en la cobertura de los bienes industriales, pues es la Aseguradora la que tiene que probar la no cobertura del siniestro en base a las exclusiones de la Póliza.

En las Pólizas vigentes, hasta entonces de riesgos nominados, era el Asegurado el que tenía que demostrar que su siniestro estaba asegurado por alguna de las coberturas de la misma.

VANTEVO en lo que, si coincide con estos corredores, es que las Condiciones Generales de las Pólizas de TRDM tienen muchas exclusiones y además algunas indefinidas y poco claras, lo que genera confusión y conflictos a la hora de los siniestros. Tan erróneo es decir que esta Póliza no cubre casi nada, como plantear que lo cubre casi todo.

Lo que necesita esta Póliza, cuya mayor ventaja para el Asegurado es que la Aseguradora es la que tiene que demostrar que el daño no es indemnizable, es adaptarla al riesgo que se quiere cubrir y para ello están las condiciones particulares y los riesgos opcionales de la misma.

Otras cosas que se pueden pactar y reflejar en las Condiciones Particulares de las Pólizas son la forma de aseguramiento de las existencias, la derogación de la regla proporcional, el aseguramiento de los bienes a valor de reposición a nuevo, las franquicias, las cláusulas de aumento automático, etc.

Es evidente que, a través de la contratación de riesgos opcionales como Avería de Maquinaria, Pérdidas Consecuenciales, Robo y Expoliación, Derrame de material fundido, etc., algunas de las exclusiones reflejadas en las Condiciones Generales de la Póliza pueden ser derogadas mediante pacto expreso entre el Asegurado y el Asegurador, que deberá constar en las Condiciones Particulares de la misma.

Es fundamental, en opinión de VANTEVO CLAIMS ADVISORS, que el Corredor y el Asegurado, en base a las características del Riesgo, adapten la Póliza de manera que ésta sea un “traje a medida” y proteja eficientemente el riesgo que se quiere cubrir.

Este trabajo de adaptación de los clausulados de las Pólizas a las necesidades de los riesgos es habitual verlo en los Grandes Riesgos, pero es menos común el que se haga en las coberturas de las PYMES donde queda mucho trabajo por hacer.

Entre todos tenemos que conseguir que las Pólizas se redacten mejor y con más claridad para que luego en los siniestros funcionen adecuadamente y no haya sorpresas y conflictos.