¿Cuándo es necesario sustituir una máquina averiada?

Muchas veces nos ha pasado que aparentemente una máquina después de un siniestro de Incendio o de Avería de Maquinaria queda tan dañada que es preciso sustituirla. Antes de tomar esa decisión hay que estudiar bien la situación pues, aunque al Asegurado le pueda interesar el sustituir la máquina dañada por una nueva, como sabéis las pólizas de seguros si la reparación es viable técnica y económicamente, se indemniza el coste de reparación no el de sustitución.

Al Asegurado no le es complicado conseguir del fabricante de la máquina un informe donde se exponga que la reparación no es viable y que se debe sustituir la máquina averiada. Obviamente al fabricante le interesa vender máquinas y por ello no suele tener problema en emitir ese tipo de informes, en general, muy escuetos y poco técnicos. Si se sustituye la máquina estaremos ante un siniestro total, el importe de los daños supera el valor real de la máquina, y en este caso la gran mayoría de las pólizas establecen que se debe indemnizar el valor real o actual de la máquina, es decir, teniendo en cuenta la depreciación por antigüedad, uso y obsolescencia.

En cambio, si estamos ante un siniestro parcial, es decir el valor de los daños es inferior al valor real de la máquina, en este caso la póliza indemniza el coste de la reparación sin aplicar ninguna depreciación con lo que el Asegurado no tiene que hacer ningún desembolso.

Otro supuesto que se puede dar en este tipo de siniestros que afectan a máquinas es que estas se puedan reparar provisionalmente, sin garantía, para que aguanten unos meses mientras es entregada la máquina nueva que en muchas ocasiones tienen plazos de entrega de varios meses. Esto es conveniente cuando la paralización de la máquina siniestrada origina unas pérdidas consecuenciales importantes.

Lo que también es interesante es pedir una segunda opinión o segundo informe sobre las posibilidades de que la máquina pueda ser reparada cuando el fabricante y el Asegurado plantean su sustitución. Igualmente se deben contratar empresas especializadas en la recuperación de instalaciones y máquinas pues pueden minimizar los daños y conseguir que la máquina pueda trabajar, aunque sea de manera provisional mientras se suministra la máquina nueva.

Esta solución está muy bien valorada por Asegurados y Aseguradores pues permite minimizar las pérdidas consecuenciales al disminuir las posibles pérdidas de ventas y clientes.

Resumiendo todo lo anterior, en las averías de maquinaria no solo es importante el conocer la causa del siniestro para lo cual muchas veces se precisa de un análisis metalúrgico, sino que también es clave el determinar con exactitud el alcance de los daños y verificar si la máquina es reparable o hay que sustituirla.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS conocemos laboratorios de prestigio y talleres de confianza que nos permiten solucionar esas dos cuestiones: el origen y causa del siniestro y el alcance de los daños, de una manera clara y precisa con lo que se consigue el acuerdo de todas las partes involucradas en el siniestro.

Condiciones para que actúe la cobertura de Lucro Cesante o de Pérdidas Consecuenciales

En nuestra opinión, se necesitan tres condiciones y además es necesario que se den las tres para que haya indemnización bajo esta cobertura.

La primera condición es que los daños materiales que han dado lugar a las pérdidas consecuenciales reclamadas, estén cubiertos por una Póliza de Seguros. Esto tiene su lógica y fundamento pues de lo contrario, de no tener medios el Asegurado para reparar los daños, siempre se agotaría el periodo máximo de indemnización establecido en la Póliza de Pérdidas Consecuenciales (PC).

La segunda es que se reanude la actividad productiva tras el siniestro. También tiene fundamento esta condición pues de lo contrario se podría dar el caso de un empresario a quien le va mal su empresa, la queme para cobrar la indemnización tanto de los daños materiales como de las pérdidas consecuenciales. Si no se puede demostrar el dolo, con esta segunda condición se evita al menos, que la Póliza de PC tenga que indemnizar las pérdidas consecuenciales.

Por último, la más importante y lo que no se suele explicar al Asegurado a la hora de contratar la Póliza es que el siniestro afecte a los resultados económicos de la empresa. Para esto último es necesario que el siniestro afecte a los ingresos de la empresa, es decir haya una pérdida de ventas o que afecte a los gastos es decir que produzca extra costes. Ambas cosas es lo que suele ocurrir en los siniestros importantes.

En muchos siniestros donde el inventario o stocks de productos terminados de la empresa es de varias semanas y su capacidad de ventas es inferior a su capacidad de producción, lo que suele ocurrir en épocas de crisis, es poco probable que un siniestro de corta duración, menos de una semana, afecte a los resultados económicos de la empresa. Por ello es absurdo poner deducibles de pocos días en empresas con elevados inventarios y con una capacidad de producción superior a su capacidad de ventas.

Para que el Asegurado no se sienta posteriormente defraudado se le debe explicar esta tercera condición claramente a la hora de negociar la póliza y hacerle ver que lo importante es que esta se diseñe para los siniestros importantes pues los pequeños difícilmente le van afectar a sus resultados económicos. Además, el poner deducibles más altos en estos casos, de semanas en vez de días, abarata sensiblemente el coste de la Póliza. Lamentablemente esto no suele hacerse así y erróneamente se trata de disminuir el coste de la póliza reduciendo el periodo máximo de indemnización, en vez de subiendo deducibles.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS dada nuestra gran experiencia en este tipo de siniestros, podemos ayudar a los Asegurados y Corredores a fijar una correcta Suma Asegurada, un adecuado Periodo Máximo de Indemnización y un deducible que abarate la póliza sin restar cobertura al Asegurado. En resumen, las Pólizas de Lucro Cesante o Pérdidas Consecuenciales se deben diseñar pensando en los siniestros grandes, no en los pequeños.

¿Son los siniestros “cisnes negros” para las empresas?

Un “cisne negro” tal como lo definió en el año 2007 su inventor Nassim Taleb, afamado investigador libanés, es un suceso improbable, que ocurre por sorpresa y que tiene un gran impacto en la sociedad.

Como ejemplos de “cisnes negros” tenemos entre otros muchos el comienzo de la 1ª Guerra Mundial, la llegada al poder de Hitler en Alemania o más recientemente el atentado del 11 de septiembre del 2001 en las Torres Gemelas de Nueva York.

Todos los “cisnes negros” tienen que cumplir según el Sr. Taleb tres características:

  • Ser improbable
  • Tener un gran impacto en la Sociedad
  • Ser predictible a posteriori

Evidentemente, en las bases anteriores, un siniestro no es un “cisne negro” para las empresas. El que se produzca una pandemia, una explosión o incendio en una refinería de petróleos o en una plataforma petrolífera… no es un hecho improbable e impredecible. Han ocurrido en el pasado y seguirán ocurriendo en el futuro.

De ahí la importancia que tiene, y máxime en una situación de mercado duro como el actual, el invertir y mejorar en la prevención y seguridad de las empresas pues es la mejor manera de evitar o al menos reducir la probabilidad de que ocurran accidentes en las mismas. Está demostrado que en las industrias la mayoría de los siniestros ocurren por “factor humano”, es decir, por negligencia del personal propio o ajeno. Es pues fundamental que se mejore la formación de los trabajadores y que los responsables de las empresas se mentalicen de la importancia de que se cumplan las normas de seguridad implantadas en las mismas.

De nada vale que se organicen cursillos y seminarios y se implanten normas y reglas si después estas no se cumplen y a los infractores no se les penaliza por sus negligencias e imprudencias. No deja de ser curioso que los Comités de Empresa de las Industrias que deberían ser los más interesados en la seguridad de los trabajadores, protesten cuando las empresas pretenden penalizar a los infractores causantes de accidentes.

Para los que conocemos el funcionamiento de las empresas en países latinos y en los países anglosajones, no nos pasa desapercibido que estos últimos, son más rigurosos en la exigencia del cumplimiento de las normas de seguridad por parte del personal, lo que redunda en una siniestralidad más baja en esos países.

El momento del siniestro, el momento de la verdad.

En efecto, las pólizas de seguros se contratan por las empresas por la posibilidad de que se produzca un siniestro que ocasione daños y pérdidas importantes a las mismas.

Si no hubiera siniestros, no se contratarían pólizas, por lo que es evidente que el Seguro hace una función social muy relevante y necesaria, mutualiza pérdidas en el sentido de que muchos pagamos los daños de unos pocos.

Es por ello, que es muy importante que la póliza esté bien diseñada y funcione correctamente y que el Asegurado, tras un siniestro, recupere la gran mayoría de sus daños y pérdidas. Es en el momento del siniestro, cuando se comprueba si la póliza se ajustaba al riesgo que quería cubrir, si los Aseguradores atienden a su cliente con profesionalidad y diligencia, si los Corredores le dan un asesoramiento adecuado, y si los Ajustadores nombrados por la Aseguradora son unos profesionales expertos e independientes.

Preparar y defender una reclamación tras un siniestro importante es un trabajo especializado y muy absorbente en las primeras semanas tras el siniestro, con lo que contar con una empresa como VANTEVO CLAIMS ADVISORS, formada por Ajustadores expertos e independientes que ayuden al Asegurado a preparar su reclamación y tomar medidas para minimizar sus pérdidas consecuenciales, puede ser muy útil y tener un sustancial impacto económico en beneficio del Asegurado.

En efecto, un buen asesor no solo puede sugerir medidas interesantes para minimizar las pérdidas consecuenciales, si no también, el conseguir que las Aseguradoras efectúen “pagos a cuenta” para hacer frente a los costes que dichas medidas ocasionan al Asegurado.

Hoy día, en Europa y Norteamérica es donde más se ha desarrollado este servicio de asistencia al Asegurado, se ha comprobado que agiliza el cierre de los siniestros, pues entre profesionales es más fácil entenderse y llegar a acuerdos y de esa manera “solucionar” el siniestro con agilidad, profesionalidad y ética.

Los grandes Corredores, que disponen de sus propios equipos de peritos, han incluido en las pólizas, sobre todo en la de TRDM, la cobertura de “honorarios de perito del Asegurado”, con lo que los Asegurados no tendrán que pagar un coste adicional por este servicio. VANTEVO CLAIMS ADVISORS, a través de su estructura internacional y con una sólida experiencia en el ajuste de siniestros, permite que los Corredores medianos, que también disponen de importantes clientes que precisan un asesoramiento integral, puedan ofrecer este tipo de servicio en igualdad de condiciones que los grandes Corredores, considerando que VANTEVO CLAIMS ADVISORS es una firma independiente de cualquier otro interés en el sector del Seguro. Para ser competitivos con los grandes Corredores, insistimos se debe reforzar la contratación en las pólizas de la cláusula de “honorarios de perito del Asegurado” para que estos servicios sean cubiertos por la propia póliza.

A los Corredores medianos que tengan clientes industriales, les será útil contratar este tipo de servicios en siniestros complicados, pues gran parte de los siniestros los solucionan sin ayuda externa. VANTEVO CLAIMS ADVISORS tiene un equipo independiente e internacional de expertos especializados, algunos con más de 20 años de experiencia, en la preparación de reclamaciones y ajustes de siniestros defendiendo los intereses del Asegurado.

Los problemas de la indefinición del deducible temporal en las Pólizas de Pérdidas de Beneficio o Pérdidas Consecuenciales

En los países anglosajones se interpreta que si la póliza de Pérdida de Beneficios o de Pérdidas Consecuenciales, establece un deducible o franquicia de, por ejemplo 10 días se deben considerar los 10 primeros días, con lo que no es preciso definir cómo se deben considerar esos 10 días.

Pero en España y otros países eso no es así y se debe especificar cómo se considera el deducible: ¿tomamos los 10 primeros días?, ¿los tomamos proporcionalmente al periodo de indemnización?, ¿son 10 días naturales o 10 días productivos?. Según como se interprete saldrá una cifra de indemnización diferente.

Es chocante que en la gran mayoría de las pólizas españolas de PB/PC el deducible o franquicia temporal está indefinido, es decir, no aclara cómo se debe aplicar y ello perjudica a las Aseguradoras que emiten las mismas.

En efecto la Ley 50/80 del Seguro y por lo tanto los jueces, interpretan que esa indefinición no puede perjudicar a los Asegurados y por lo tanto se debe aplicar de la manera más beneficiosa para estos últimos.

Nuestra experiencia como ajustadores nos lleva a recomendar a los Aseguradores y Corredores que se defina como se debe aplicar el deducible o franquicia temporal, pues hemos comprobado que muchas veces la referida indefinición ha generado que las relaciones entre Asegurados y Aseguradores se haya roto o deteriorado y que por no estar definida la franquicia temporal la resolución del siniestro se haya alargado en el tiempo e incluso que este haya acabado en los Juzgados.

En opinión de VANTEVO CLAIMS ADVISORS dado que la Póliza de Seguros es un contrato de adhesión, voluntario y de buena fe entre las partes, se deberían de evitar esas indefiniciones que son una fuente de problemas y conflictos a la hora de ajustar los siniestros de PB/PC en España.

Es curioso que después de tantas malas experiencias se siga sin especificar en la gran mayoría de las Pólizas españolas como se debe considerar el deducible o franquicia temporal.  Es sugerencia de VANTEVO que en vez de “10 días” se debería indicar “10 días productivos y aplicados proporcionalmente”. Lo anterior, insistimos, evitaría muchos problemas en los ajustes de este tipo de siniestros en nuestro país.

¿Por qué es importante la cobertura de Avería de Maquinaria en los Riesgos Industriales?

En el sector seguros muchas veces se oye que si una máquina tiene un Contrato de Mantenimiento ya no necesita una cobertura de Avería de Maquinaria porque ambos cubren lo mismo.

Lo anterior es totalmente erróneo, pues los contratos de mantenimiento ni cubren los accidentes debidos a negligencia del personal, ni cubren las pérdidas consecuenciales derivadas de una avería, cosas ambas que se pueden cubrir bajo las coberturas de Avería de Maquinaria y de Pérdidas Consecuenciales derivados de una Avería de Maquinaria.

Está demostrado estadísticamente, que la mayoría de los siniestros industriales ocurren por “factor humano”, es decir, por negligencia del personal y en ese caso, el Contrato de Mantenimiento no se hace cargo de los daños.

La cobertura de Avería de Maquinaria no solo complementa a la cobertura de TRDM, que como sabemos excluye la Avería de Maquinaria debida a causas intrínsecas en el funcionamiento de la misma, sino que también es complementaria de los Contratos de Mantenimiento.

Estos últimos, sobre todo, en maquinarias sofisticadas y de gran valor, son muy útiles para garantizarnos reparaciones ágiles y con repuestos originales en caso de avería de las mismas. También nos pueden permitir disminuir las pérdidas consecuenciales si pactamos en el Contrato de Mantenimiento que el fabricante nos instale en 30-45 días una máquina similar de segunda mano mientras se lleva a cabo la reparación de la siniestrada. Esta cláusula nos permitiría conseguir una prima más barata en la cobertura de la Póliza de Pérdidas Consecuenciales al limitar las consecuencias económicas del siniestro.

Como pasa con la Póliza de TRDM, la cobertura de la Avería de Maquinaria contempla en su Condicionado General una serie de exclusiones que en algunos casos pueden ser derogadas mediante coberturas adicionales a la cobertura básica, como pueden ser cubrir los extracostes por trabajos urgentes, cubrir los extracostes por fletes aéreos, cubrir la cimentación de las máquinas, etc.

Es labor del Asegurado y de su Corredor de Seguros el contratar las coberturas adicionales que “ajusten” la Póliza al riesgo que se quiere cubrir de manera que la cobertura de Avería de Maquinaria sea también un “traje a medida” y la Póliza funcione adecuadamente a la hora del siniestro que es el momento de la verdad en el sector de los seguros.

En cuanto a los siniestros, es clave determinar la causa de los mismos y para ello es fundamental muchas veces el contratar un laboratorio metalúrgico que nos determine si se trató de una rotura lenta y gradual no cubierta por la Póliza o fue un hecho súbito, accidental e imprevisible que son los cubiertos en el Seguro.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS tenemos peritos especializados en el ajuste de siniestros de Avería de Maquinaria y de las pérdidas consecuenciales derivadas de los mismos.

¿Qué cubre una Póliza de TRDM?

En el día a día de VANTEVO, solemos tener reuniones con corredores de alto nivel profesional, donde alguno de ellos nos cuenta medio en broma medio en serio que la Póliza de TRDM, en su opinión, “cubre lo que no ocurre y no cubre lo que ocurre en las empresas”.

Para VANTEVO, la Póliza de TRDM ha supuesto un gran avance en la cobertura de los bienes industriales, pues es la Aseguradora la que tiene que probar la no cobertura del siniestro en base a las exclusiones de la Póliza.

En las Pólizas vigentes, hasta entonces de riesgos nominados, era el Asegurado el que tenía que demostrar que su siniestro estaba asegurado por alguna de las coberturas de la misma.

VANTEVO en lo que, si coincide con estos corredores, es que las Condiciones Generales de las Pólizas de TRDM tienen muchas exclusiones y además algunas indefinidas y poco claras, lo que genera confusión y conflictos a la hora de los siniestros. Tan erróneo es decir que esta Póliza no cubre casi nada, como plantear que lo cubre casi todo.

Lo que necesita esta Póliza, cuya mayor ventaja para el Asegurado es que la Aseguradora es la que tiene que demostrar que el daño no es indemnizable, es adaptarla al riesgo que se quiere cubrir y para ello están las condiciones particulares y los riesgos opcionales de la misma.

Otras cosas que se pueden pactar y reflejar en las Condiciones Particulares de las Pólizas son la forma de aseguramiento de las existencias, la derogación de la regla proporcional, el aseguramiento de los bienes a valor de reposición a nuevo, las franquicias, las cláusulas de aumento automático, etc.

Es evidente que, a través de la contratación de riesgos opcionales como Avería de Maquinaria, Pérdidas Consecuenciales, Robo y Expoliación, Derrame de material fundido, etc., algunas de las exclusiones reflejadas en las Condiciones Generales de la Póliza pueden ser derogadas mediante pacto expreso entre el Asegurado y el Asegurador, que deberá constar en las Condiciones Particulares de la misma.

Es fundamental, en opinión de VANTEVO CLAIMS ADVISORS, que el Corredor y el Asegurado, en base a las características del Riesgo, adapten la Póliza de manera que ésta sea un “traje a medida” y proteja eficientemente el riesgo que se quiere cubrir.

Este trabajo de adaptación de los clausulados de las Pólizas a las necesidades de los riesgos es habitual verlo en los Grandes Riesgos, pero es menos común el que se haga en las coberturas de las PYMES donde queda mucho trabajo por hacer.

Entre todos tenemos que conseguir que las Pólizas se redacten mejor y con más claridad para que luego en los siniestros funcionen adecuadamente y no haya sorpresas y conflictos.

El papel del Asesor de Riesgos, Seguros y Siniestros del Asegurado

Cada vez más, en los siniestros importantes, los Asegurados por indicación, la mayoría de las veces, de sus Abogados o sus Corredores, contratan un perito que les ayude a preparar y defender su reclamación frente a las Aseguradoras.

Ello tiene evidentes ventajas, pues, por un lado:

  • Facilita al Asegurado un informe técnico sobre las causas y consecuencias del siniestro que pueda contrastarse con el del perito de la Aseguradora.
  • Puede ayudar al Asegurado a tomar medidas para minimizar las pérdidas consecuenciales a lo cual está obligado.
  • Libera al Asegurado del trabajo de preparar y documentar la reclamación a presentar a las Aseguradoras, por lo que se podrá dedicar fundamentalmente a recuperar su normalidad productiva y a contactar con sus proveedores y clientes.

Además, actualmente con la cláusula de “honorarios de perito/asesor del Asegurado” que los grandes Brokers están contratando en las pólizas gestionadas por ellos, los servicios de VANTEVO le pueden resultar total o parcialmente gratis a los Asegurados.

Asimismo, el tener un asesor de Seguros independiente y profesional como VANTEVO, a los Asegurados les puede ayudar a bajar la siniestralidad en base a analizar sistemáticamente las causas de los siniestros que se producen y tomar medidas para evitar que se ocurran siniestros similares en el futuro.

También, en base a analizar los siniestros que se producen en un riesgo, se pueden ir mejorando año a año las coberturas de la póliza que lo ampara y las medidas de seguridad del riesgo, todo ello en colaboración con el Corredor del Asegurado.

Por último, un asesor independiente como VANTEVO CLAIMS ADVISORS puede ayudar al Asegurado a evitar infraseguros valorando sus activos, a mejorar sus riesgos haciendo un informe de inspección que refleje las medidas de seguridad y prevención del mismo y a diseñar un “protocolo de actuación en siniestros” cuyas ventajas hemos explicado en una reciente comunicación.

Utilidad del PAS (Protocolo de Actuación de Siniestros)

Protocolo de Actuación de Siniestros

Un siniestro importante en un riesgo industrial genera una situación de emergencia y esta requiere soluciones de emergencia. En ese tipo de empresas, las pérdidas consecuenciales derivadas de la paralización de la actividad pueden ser importantes y es clave no perder tiempo y tener claro lo que hay que hacer una vez ocurrido el siniestro.

Ese es el objetivo de implantar un protocolo de siniestros:

  1. Recuperar la normalidad productiva en el menor tiempo posible.
  2. Preparar y documentar adecuadamente la reclamación a presentar a las Aseguradoras.
  3. Recuperar cuanto antes el importe de los daños y pérdidas cubiertos por la póliza de seguros.

La implantación y diseño de un protocolo de siniestros exige la revisión de los riesgos de la empresa y de sus planes de emergencia y contingencia. Se debe acordar en el mismo:

  • Quien va a liquidar los siniestros: Debería nombrarse una terna de gabinetes especializados en riesgos industriales con implantación local y que puedan ayudar al Asegurado a tomar medidas para minimizar las pérdidas consecuenciales.
  • Quien va a reparar los daños: Se deben homologar una serie de empresas especialistas en el riesgo y fijar con ellas las tarifas y condiciones de trabajo.
  • Quien va a controlar las reparaciones y documentar el importe de las mismas junto con las pérdidas consecuenciales provocadas por el siniestro. La sugerencia de VANTEVO es que lo haga el Departamento de Mantenimiento del Asegurado y que utilice su propio sistema de gestión. Ello permitiría un control de la calidad de las reparaciones y agilizar sin duda las mismas.
  • Se debe abrir una cuenta contable a la que cargar todos los gastos asociados al siniestro, con unas claves para la fácil y rápida identificación y clasificación de los cargos.

Nuestra experiencia es que, en el momento del siniestro, que es el momento de la verdad en el mundo del Seguro, no debe haber lugar para improvisaciones y pérdidas de tiempo y sí para aplicar lo acordado en el protocolo de siniestros que se haya establecido previamente.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS estaríamos encantados de ayudar a los Asegurados y Corredores a implantar un protocolo de siniestros que ayude a recuperar la normalidad productiva cuanto antes y a percibir de las Aseguradoras los daños y pérdidas a que tengan derecho en base a la Póliza de Seguros contratada.

¿Por qué los Asegurados deben contratar una inspección de sus riesgos?

Como dice el refrán “más vale prevenir que lamentar” y a menudo hemos conocido, en visitas motivadas por siniestros, empresas cuyos “lay-outs” y medidas de seguridad y prevención dejaban mucho que desear.

En un mercado de seguros duro como el actual, es importante hacer inversión en prevención y seguridad para facilitar la aceptación de los riesgos por parte de las Aseguradoras. Muchas de las medidas que se pueden tomar como mejorar la limpieza, sellar el paso de cables eléctricos, hacer termografías en los cuadros eléctricos, cargar las baterías de las carretillas en sitios adecuados (abiertos o bien ventilados) … son baratas y exigen poca inversión.

Asimismo, está demostrado que la mayoría de los siniestros que se producen en riesgos industriales son por factor humano, es decir, por negligencia de los trabajadores propios o de las empresas externas que hacen trabajos de mantenimiento o reparación. Por ello, es importante controlar que se cumplen los manuales de operación y mantenimiento, los protocolos de los “permisos de trabajos en caliente” y que tanto el personal propio como el subcontratado conoce y sigue los manuales de prevención y seguridad establecidos en cada riesgo.

De nada vale tener unas normas de prevención y seguridad excelentes, si luego no se exige ni controla su riguroso cumplimiento. Ser estrictos en este punto reduciría sustancialmente la siniestralidad en las empresas y en ellas deben estar involucrados a fondo los directores y sus comités de empresa.

El que unos expertos inspeccionen los riesgos y emitan informes recomendando mejoras en prevención y seguridad y señalen las deficiencias y lagunas encontradas, entendemos que disminuiría la siniestralidad en las empresas y facilitaría la cobertura de sus riesgos por parte de las Aseguradoras.

En VANTEVO CLAIMS ADVISORS, contamos con expertos en inspecciones de riesgos y estamos en condiciones de ayudar a los Asegurados y Corredores a disminuir su siniestralidad y mejorar los costes de sus Pólizas de seguros.